A partir del 10 de abril, la Unión Europea ha realizado oficialmente la transición a un nuevo marco de gestión de fronteras digitales conocido como Sistema de Entrada/Salida (EES). Este sistema marca un cambio significativo de los procesos manuales tradicionales a un modelo digital basado en biometría, cambiando fundamentalmente la forma en que los ciudadanos de fuera de la UE entran y salen de gran parte del continente.
El fin del sello del pasaporte
El cambio más visible para los viajeros es la desaparición del sello de tinta físico en los pasaportes. En lugar de sellar manualmente, el EES utiliza datos biométricos para rastrear los movimientos de ciudadanos no pertenecientes a la UE (incluidos ciudadanos estadounidenses) que permanecen en el Área Schengen por hasta 90 días dentro de un período de 180 días.
Al digitalizar estos registros, la UE pretende mejorar la seguridad fronteriza y controlar con mayor precisión las estancias excesivas. Sin embargo, esta transición del papel a lo digital a menudo viene acompañada de fricciones logísticas iniciales.
Cómo funciona el sistema
El EES se basa en la recopilación de identificadores digitales para crear un registro perfecto de los viajes. Aquí está el desglose del proceso:
- Inscripción inicial: A su primera llegada, los funcionarios de control de pasaportes recopilarán su imagen facial, sus huellas dactilares y los detalles de su pasaporte.
- Viajes posteriores: Una vez que sus datos estén en el sistema, las entradas y salidas futuras solo requerirán verificación, en lugar de una reinscripción completa.
- Opciones de autoservicio: Los viajeros con pasaportes biométricos (identificables por el ícono de la cámara dorada en la portada) pueden utilizar quioscos de autoservicio automatizados en ciertos cruces fronterizos.
- Participación obligatoria: Proporcionar datos biométricos no es opcional; Negarse a cumplir resultará en la denegación de entrada.
- Exenciones: Los niños menores de 12 años actualmente están exentos del escaneo de huellas digitales. Además, los ciudadanos que tienen doble nacionalidad con un estado miembro de la UE o un miembro del Área Schengen (Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza) no necesitan utilizar el EES.
Preparándose para posibles retrasos
Si bien el objetivo a largo plazo de la EES es agilizar la inmigración, la “fase de implementación” a menudo trae consigo contratiempos técnicos y mayores tiempos de espera. Los primeros informes de viajeros sugieren que las colas en los aeropuertos tanto para la entrada como para la salida pueden ser significativamente más largas de lo habitual a medida que las autoridades calibran la nueva tecnología.
Consejos para viajeros para una experiencia más fluida:
– Llegue temprano: Tómese tiempo adicional en el aeropuerto para la salida para tener en cuenta las filas de inmigración de salida potencialmente lentas.
– Asientos estratégicos: En vuelos de llegada, intente seleccionar un asiento cerca de la parte delantera del avión para llegar más rápidamente a los puntos de control de inmigración.
– Utilice herramientas digitales: Si bien no existe una preinscripción universal, algunos países permiten la preparación temprana a través de la aplicación móvil Viaje a Europa. Por ejemplo, los viajeros que se dirigen a Suecia pueden cargar los datos del pasaporte y las imágenes faciales con antelación, mientras que aquellos que se dirigen a Portugal pueden completar los cuestionarios de entrada hasta 72 horas antes de la llegada.
Cobertura: ¿Qué países están involucrados?
Actualmente, la EES está activa en 29 países europeos, incluidos centros importantes como Francia, Alemania, Italia, España y Grecia, así como en países no pertenecientes a la UE como Noruega, Suiza e Islandia.
Nota: Si bien Chipre e Irlanda son miembros de la UE, no forman parte del lanzamiento del EES y seguirán utilizando el sellado manual de pasaportes.
La lista completa de países participantes incluye:
Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Islandia, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Noruega, Polonia, Portugal, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suecia y Suiza.
Mirando hacia el futuro: ETIAS
La implementación de la EEE es un precursor de otro cambio importante. A partir de finales de 2026, los viajeros (incluidos los ciudadanos estadounidenses) también deberán obtener un permiso ETIAS (Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes). Esta autorización conllevará una tarifa de aproximadamente 20 € (alrededor de $23) y servirá como control de seguridad previo al viaje.
Conclusión
La EEE representa un paso importante hacia una frontera europea digital y de alta tecnología, que sustituirá los sellos manuales por el seguimiento biométrico. Si bien promete eficiencia a largo plazo y mayor seguridad, los viajeros deben prepararse para retrasos temporales y un mayor escrutinio durante este período de transición.
