Una azafata de Alaska Airlines está demandando a Stumptown Coffee Roasters, alegando que un paquete de café defectuoso provocó un mal funcionamiento violento de una cafetera a bordo, lo que provocó quemaduras graves y lesiones duraderas. La demanda, presentada el 27 de marzo en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos, se centra en un incidente ocurrido el 1 de abril de 2024, cuando la cafetera “falló catastróficamente” poco antes de aterrizar en Phoenix, rociando café hirviendo, posos y agua hirviendo sobre la azafata.
El incidente y las lesiones
La azafata, que en ese momento estaba embarazada, sufrió quemaduras térmicas en el pecho y otras partes del cuerpo. Ella afirma que el incidente causó dolor inmediato, angustia emocional y requerirá atención dermatológica continua, que podría incluir cirugía. El núcleo de su afirmación es que el embalaje de Stumptown no era seguro para entornos de aeronaves presurizados y que la empresa no probó ni validó adecuadamente su uso en tales condiciones.
Problema recurrente con nueve incidentes anteriores
Este no fue un evento aislado. Según la demanda, en los últimos meses se han reportado al menos nueve lesiones similares, todas derivadas de cafeteras antiguas de B/E Aerospace que arrojan café caliente y posos. El propio sindicato de la aerolínea emitió un boletín de seguridad dos meses antes, advirtiendo del peligro y señalando como posible causa un cambio en el empaque del café.
La dirección de la aerolínea se negó a poner en tierra las máquinas
A pesar de los riesgos, la dirección de Alaska Airlines rechazó una solicitud de su Comité de Seguridad, Salud y Protección Aérea (ASHSC) de desactivar temporalmente las cafeteras más antiguas hasta que se pudieran implementar las reparaciones físicas. El comité argumentó que era inaceptable esperar soluciones a largo plazo y correr el riesgo de sufrir más daños. Según se informa, la aerolínea priorizó el servicio de café sobre la seguridad de los empleados.
Estrategia legal y responsabilidad
La demanda se centra en defectos de diseño del producto, falta de advertencia sobre el peligro y incumplimiento de la garantía implícita. Si bien Alaska Airlines realizó pruebas exhaustivas antes de lanzar el café Stumptown, incluidas más de 200 pruebas de preparación, la azafata no está demandando a la aerolínea. Es probable que esto se deba a las leyes de compensación laboral, que generalmente protegen a los empleadores a menos que haya evidencia de una intención deliberada de causar daño.
La compensación laboral limita la responsabilidad de la aerolínea
Las reglas de compensación laboral significan que Stumptown no puede reducir su responsabilidad culpando a Alaska Airlines por uso o mantenimiento inadecuado. La atención se centra exclusivamente en el diseño y las pruebas del producto tostador de café. La demanda alega que el embalaje estaba defectuoso y que Stumptown estaba al tanto de incidentes anteriores pero no tomó ninguna medida correctiva.
Implicaciones más amplias y casos similares
Este caso se hace eco de incidentes pasados, como la explosión de latas de refresco que hirieron a los asistentes de vuelo de Southwest. Si bien la mayoría de las lesiones relacionadas con bebidas en vuelo afectan a los pasajeros, esta situación resalta los peligros que enfrentan los miembros de la tripulación. La demanda plantea dudas sobre la seguridad de los equipos a bordo, la responsabilidad de los proveedores y la voluntad de las aerolíneas de priorizar la seguridad sobre la conveniencia.
El incidente subraya la importancia de realizar pruebas rigurosas y medidas de seguridad proactivas en la aviación, particularmente cuando se trata de artículos cotidianos como las cafeteras. También sugiere que las empresas pueden enfrentar consecuencias legales por no abordar los peligros conocidos, incluso si esos peligros no son inmediatamente fatales.
