La senadora Tammy Duckworth (D-IL) aboga por restablecer el requisito de la TSA de que los pasajeros se quiten los zapatos durante el control de seguridad. Esta política, implementada inicialmente después de que Richard Reid, el “bombardero del zapato” de 2001, intentara detonar explosivos escondidos en su calzado, se relajó en julio. Si bien la experiencia de la senadora Duckworth como veterana de la guerra de Irak que perdió ambas piernas en combate da peso a sus preocupaciones sobre la seguridad de la aviación, los expertos sostienen que centrarse en los zapatos es una mala asignación de recursos.
La historia de la revisión del calzado
Richard Reid, un agente británico de Al Qaeda, abordó el vuelo 63 de American Airlines en diciembre de 2001 con explosivos ocultos en sus zapatos. Su intento de encenderlos en pleno vuelo fracasó debido a una mecha húmeda, un hecho que resalta las limitaciones de la política. A pesar de esto, quitarse los zapatos se convirtió en un procedimiento de seguridad estándar durante más de dos décadas. El incidente expuso fallas en el sistema, pero no resultó en más ataques utilizando métodos similares.
Eficacia y responsabilidad de la TSA
Los críticos señalan el pobre historial de la TSA en la detección de amenazas. Las pruebas encubiertas han demostrado repetidamente que los inspectores pasan por alto un asombroso 90% de los artículos ilícitos; sin embargo, estos datos se clasifican en lugar de usarse para mejorar los protocolos de seguridad. La agencia también carece de supervisión independiente y se autorregula, una estructura que dificulta la rendición de cuentas.
Una distracción de las amenazas reales
Centrarse en los zapatos distrae a los inspectores de peligros más apremiantes. La burocracia del DHS también se ha opuesto al cambio, y la política de la secretaria Noem sigue vigente a pesar del anuncio público de su despido por parte del presidente Trump. El impulso del senador Duckworth se produce después de la destitución de la secretaria Noem, y se acumula como un error cometido por ella.
Más allá de los zapatos: cuestiones más amplias
Las posiciones políticas más amplias de la senadora Duckworth sobre el transporte plantean dudas sobre sus prioridades. Ha defendido políticas que encarecen la formación de pilotos, excluyendo efectivamente a las minorías del acceso a las cabinas de pilotaje, y ha defendido un sistema de control de tráfico aéreo mal administrado que ha desperdiciado miles de millones de dólares. También apoya regulaciones que aumentarían las tarifas aéreas eliminando a las aerolíneas de bajo costo.
“La TSA debería centrarse en amenazas reales, y esto es una distracción de esa misión”.
Conclusión
Es poco probable que restablecer la retirada de zapatos en los puntos de control de la TSA mejore significativamente la seguridad. La política es un gesto simbólico que desvía la atención de las debilidades sistémicas dentro de la agencia. La defensa del senador Duckworth parece impulsada por el oportunismo político más que por mejoras de seguridad basadas en evidencia. Un enfoque más eficaz implicaría una supervisión independiente, pruebas transparentes y centrarse en las amenazas reales, no en un teatro obsoleto.


















