El director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, ha retrocedido en su rechazo anterior al Starlink de Elon Musk, aunque sigue insistiendo en que la conexión Wi-Fi gratuita a bordo será inevitable para la aerolínea dentro de cinco años. El conflicto inicial entre los dos líderes abiertos surgió del rechazo de Starlink por parte de O’Leary por considerarlo poco práctico para la flota de corta distancia de Ryanair.

El choque inicial

La disputa estalló la semana pasada cuando O’Leary criticó públicamente a Starlink, argumentando en contra de la necesidad de antenas externas en los aviones. A pesar de los vaivenes del público, O’Leary ahora admite que Internet gratuito a bordo se convertirá en una práctica estándar en la industria de la aviación.

El plan quinquenal

Durante la conferencia telefónica sobre resultados trimestrales del lunes, O’Leary afirmó que Ryanair adoptaría Wi-Fi “en un abrir y cerrar de ojos” una vez que la tecnología ya no requiera hardware externo. Esto sugiere que la aerolínea está dispuesta a explorar alternativas siempre que no comprometan la estructura o la aerodinámica del avión.

Por qué esto es importante

El cambio de tono de O’Leary resalta la creciente presión sobre las aerolíneas para brindar mejores comodidades a los pasajeros. La conexión Wi-Fi gratuita se ha convertido en una expectativa estándar entre los viajeros, y las aerolíneas que se quedan atrás corren el riesgo de perder participación de mercado. El hecho de que Ryanair, conocida por sus medidas de reducción de costes, esté considerando el cambio subraya esta tendencia.

“Dentro de cinco años, a medida que la tecnología mejore continuamente, creo que la mayoría de las aerolíneas incorporarán acceso Wi-Fi a bordo de aviones de corta distancia”. – Michael O’Leary

La industria aérea se está adaptando a las demandas de los viajeros modernos, y la eventual adopción de Wi-Fi gratuito por parte de Ryanair es sólo un ejemplo de ello. La pregunta ahora es si SpaceX u otro proveedor ganarán a medida que la tecnología madure.