Una pareja de Pensilvania se vio atrapada en una frustrante disputa financiera con la agencia de alquiler de automóviles Thrifty después de que un camión dañara su vehículo en Sydney, Australia, a principios de 2024. La pareja confió en la exención de daños por colisión de su tarjeta Chase Sapphire Preferred, pero aún así debían realizar un depósito de seguridad de $4,195. Después del incidente, en el que un camión chocó contra su coche de alquiler causando daños por valor de 1.929 dólares, Thrifty retuvo el depósito completo y afirmó que solicitarían el seguro del otro conductor.

El problema: Más de dos años después, la pareja aún no ha recibido un reembolso, a pesar de las afirmaciones de Thrifty sobre los esfuerzos de cobro en curso. La compañía ha retrasado repetidamente la entrega de la documentación necesaria para un reclamo de seguro, citando la persecución no resuelta del otro conductor. Peor aún, los representantes de Thrifty sugirieron que legalmente podrían retener el depósito completo por hasta siete años.

El retraso le ha costado caro a la pareja. No cumplieron con el plazo de presentación de 365 días para su reclamo de beneficios de Chase, perdiendo efectivamente un posible reembolso de $1,929. Si Thrifty les hubiera cobrado por el daño real y hubiera devuelto el depósito restante de inmediato, la pareja probablemente habría estado completamente cubierta.

Conclusión: Este caso pone de relieve una práctica peligrosa en la que las empresas de alquiler explotan los depósitos de seguridad como préstamos a largo plazo y, al mismo tiempo, retrasan los acuerdos. Si bien en algunos casos está legalmente permitido, ese comportamiento crea graves dificultades financieras para los inquilinos atrapados en disputas prolongadas. El incidente sirve como una cruda advertencia: siempre escudriñe las políticas de depósito y presente agresivamente los reclamos antes de que expiren los plazos.

“Las historias de coches de alquiler tienden a ser las más frustrantes sobre problemas de viajes, pero has superado a la competencia”. — El servicio al cliente fracasa, candidato al Salón de la Fama.