Puerto Escondido, una región costera de Oaxaca, México, se ha transformado rápidamente de un destino accidentado para practicar surf a un centro emergente de arte y arquitectura. El cambio comenzó a principios de la década de 2010, cuando artistas y arquitectos buscaron alternativas a las zonas turísticas superpobladas.

Los primeros días y los comienzos difíciles

Durante años, llegar a Puerto Escondido era un calvario: horas de conducción por sinuosas carreteras de montaña. Las olas eran legendarias, pero la comunidad surfista local no daba la bienvenida a los forasteros. El artista Bosco Sodi recuerda haber visitado el lugar cuando era niño y haber enfrentado la hostilidad de los lugareños, una dinámica que desde entonces se ha desvanecido a medida que el área se aburguesa.

El auge de la infraestructura artística

Sodi fue uno de los primeros en invertir en la región y abrió Casa Wabi en 2014. Este complejo artístico, diseñado por Tadao Ando, presenta estructuras de concreto austeras y techos de palapa tradicionales, lo que establece un nuevo tono arquitectónico. La zona pronto atrajo a otros arquitectos, entre ellos Alberto Kalach, Jorge Hernández de la Garza y ​​Ludwig Godefroy, quienes desarrollaron hoteles boutique ecológicos. Grupo Habita, una firma hotelera de lujo, opera tres hoteles y un restaurante de sushi cerca.

Mezclando tradición con modernidad

La evolución de Puerto Escondido no se trata sólo de turismo de alto nivel. La diseñadora de moda Carla Fernández ha trabajado durante décadas con comunidades indígenas locales, particularmente en Pinotepa de Don Luis, preservando artesanías antiguas como la extracción de tinte de caracoles marinos. Esta colaboración garantiza que la región conserve su identidad cultural y al mismo tiempo adopte el desarrollo moderno.

La transformación de Puerto Escondido destaca una tendencia más amplia: el surgimiento de destinos especializados que equilibran el turismo de lujo con la preservación cultural. El atractivo de la zona radica en su combinación única de belleza natural pura, innovación artística y tradiciones profundamente arraigadas.