Un grupo selecto de aeropuertos de EE. UU. están evitando las largas colas de la TSA utilizando contratistas de seguridad privados.
Mientras continúa el cierre parcial del gobierno, los viajeros en muchos de los principales aeropuertos de Estados Unidos enfrentan ahora tiempos de espera de cuatro a cinco horas en los controles de seguridad. Sin embargo, un pequeño número de aeropuertos, incluidos San Francisco International y Kansas City International, han evitado este caos participando en el Screening Partnership Program (SPP).
El SPP es una iniciativa federal que permite a los aeropuertos contratar empresas privadas para encargarse de los controles de seguridad en lugar de depender de agentes de la TSA. Si bien este programa suele pasar desapercibido, se ha convertido en una ventaja fundamental durante el cierre.
La diferencia es marcada : en el aeropuerto internacional de San Francisco, contratistas privados examinaron a más de dos millones de pasajeros en los últimos 30 días, manteniendo tiempos máximos de espera inferiores a 10 minutos. Esto contrasta marcadamente con los retrasos de horas experimentados en los aeropuertos atendidos por personal de la TSA.
El programa incluye 17 aeropuertos más pequeños en estados como Montana y Mississippi, que ofrecen una experiencia de viaje fluida mientras otros tienen dificultades. Mientras los agentes de la TSA denuncian el trabajo no remunerado, los aeropuertos del SPP recuerdan que existen modelos de seguridad alternativos.
Esta situación resalta los beneficios potenciales de la participación del sector privado en la seguridad aeroportuaria, pero también plantea preguntas sobre por qué el programa no se ha ampliado más ampliamente. Por ahora, los viajeros de las ciudades participantes disfrutan de una clara ventaja: minutos de cola, no horas.


















