La creciente popularidad de medicamentos para bajar de peso como Ozempic está generando un beneficio financiero inesperado para las aerolíneas estadounidenses: costos de combustible significativamente reducidos. Un estudio reciente realizado por Jefferies, una empresa de servicios financieros, estima que American, Delta, Southwest y United Airlines pueden ahorrar colectivamente hasta 580 millones de dólares al año a medida que los pasajeros pierdan peso.
Las matemáticas detrás de los vuelos más ligeros
El combustible representa un gasto enorme para las aerolíneas: aproximadamente el 20% de los costos totales, lo que equivale aproximadamente a 38.600 millones de dólares para estas cuatro aerolíneas solo en 2026. Si bien los ahorros proyectados gracias a los pasajeros más delgados ascienden a sólo el 1,5% de esa factura de combustible, la industria aérea opera con márgenes muy estrechos, lo que hace que incluso las eficiencias pequeñas sean cruciales.
Un avión más ligero requiere menos empuje para mantener el vuelo, lo que se traduce directamente en un menor consumo de combustible. Jefferies estima que una reducción del 2% en el peso de los aviones podría aumentar las ganancias por acción en alrededor del 4%, lo que lo convierte en un factor económico potencialmente significativo.
Historia de la industria sobre el ahorro de peso
Este no es un fenómeno nuevo. Las aerolíneas llevan mucho tiempo analizando todas las estrategias posibles de reducción de peso. Los ejemplos históricos incluyen la decisión de American Airlines hace décadas de eliminar una sola aceituna de cada ensalada a bordo, lo que generó un ahorro anual de 40.000 dólares. La tendencia actual simplemente introduce una nueva variable que antes era incontrolable: el peso de los pasajeros.
Algunas aerolíneas, como Air New Zealand, Finnair y Korean Air, han pesado a los pasajeros en la puerta de embarque para calcular el equilibrio, aunque esta práctica es más común en aviones más pequeños donde la distribución del peso es más sensible.
Implicaciones futuras
Los analistas no esperan que las aerolíneas reduzcan drásticamente las compras de combustible para aviones, pero la tendencia podría cambiar las estrategias de ingresos. También se está considerando la posibilidad de que los pasajeros consuman menos snacks durante el vuelo debido a la supresión del apetito.
El estudio destaca que históricamente las aerolíneas han estado atentas a la reducción de peso de los aviones, desde las aceitunas (sin hueso, por supuesto) hasta el papel. Hasta ahora, la cintura de los pasajeros ha estado fuera de su control.
Esta sinergia inesperada entre las tendencias farmacéuticas y la economía de la aviación subraya cuán profundamente impregnan la industria las medidas de reducción de costos. Las implicaciones sugieren que las aerolíneas continuarán explorando cualquier medio viable para maximizar la eficiencia, incluso si eso significa beneficiarse indirectamente de avances médicos externos.
