El clima frío puede arruinar un día de esquí o snowboard más rápido que un telesilla averiado. Después de décadas de andar en bicicleta en todas las condiciones, una cosa está clara: mantenerse abrigado no se trata de capas voluminosas, sino de un sistema inteligente que comienza con los pies. Esta guía detalla cómo construir ese sistema, para que puedas seguir viajando mientras otros se dirigen al albergue.

La base: pies cálidos y secos

El mayor error que cometen los esquiadores y practicantes de snowboard es descuidar sus calcetines. Los pies fríos hacen que cualquier otra capa sea inútil. Las botas ajustadas, los calcetines de algodón y las costuras arrugadas cortan la circulación y convierten los dedos de los pies en hielo al correr.

¿La solución? Un calcetín técnico sobre la pantorrilla de grosor fino a medio diseñado para mantener los pies secos, apoyados y cómodamente encerrados en las botas. Los calcetines Stance Ultralight Performance Wool Snow Over The Calf son ideales para la mayoría de los días, y se adaptan incluso a los pies con problemas estirándolos con el pie mientras se los pones.

Para excursiones fuera de pista o condiciones más frías, los Calcetines para nieve Poly OTC de Stance brindan flexibilidad con una mezcla de poliéster, amortiguación media y tecnología FreshTek que absorbe la humedad. El refuerzo Infiknit en las zonas de mayor desgaste añade durabilidad, mientras que el soporte del arco reduce los puntos de presión.

Si prefieres las fibras naturales, los Calcetines para nieve Stance Wool OTC usan lana merino para una mejor regulación de la temperatura y control de olores FreshTek. La compresión graduada ayuda a la circulación, asegurando calidez sin constricción.

Reglas del pie ganadas con tanto esfuerzo:

  • Utilice sólo un par de calcetines. Doblar restringe la circulación.
  • Asegúrese de que las botas estén ajustadas, no aplastadas, con calcetines de alto rendimiento más gruesos.
  • Calcetines completamente lisos. Las arrugas significan ampollas.

Capas para el rendimiento: capa base, media y exterior

Una vez que tus pies estén cubiertos, concéntrate en un sistema en capas.

Capas base: La lana sintética o merino es esencial. El objetivo es alejar la humedad de la piel, no proporcionar aislamiento. Elija un ajuste ceñido como una segunda piel para evitar fugas de aire caliente. Evite el algodón a toda costa.

Capas intermedias: El vellón a menudo se pasa por alto, pero es muy eficaz. Un vellón de peso medio proporciona aislamiento sin volumen, respira bien y cabe cómodamente debajo de un caparazón. Ajuste el grosor según la tolerancia al frío, pero no confíe en esta capa para obtener calidez primaria.

Carcasa exterior: La capa final combina aislamiento y protección contra la intemperie. Una chaqueta acolchada (sintética o de plumón) añade calidez sin peso. El material sintético destaca en condiciones húmedas, mientras que el plumón es más ligero para los días secos y fríos. Combínalo con una chaqueta impermeable y transpirable con capucha compatible con casco, cremalleras largas en las axilas y un faldón para la nieve.

Gestión de la humedad: la clave para mantenerse caliente

Incluso el mejor sistema de capas falla si no se controla el sudor. Abra las ventilaciones durante el esfuerzo, ciérrelas cuando esté en reposo. Mantenga secos los guantes, polainas para el cuello y gorros.

Los calcetines que absorben la humedad, como los calcetines para nieve OTC de poliéster y lana de Stance, son vitales. Su tratamiento FreshTek elimina el sudor de la piel, lo que reduce los escalofríos cuando dejas de moverte. Evite quitarse las botas por completo durante los descansos, ya que esto deja escapar el aire caliente.

Detalles que importan

  • Manos: Guantes o manoplas aislantes e impermeables con forro. Las manoplas suelen ser más cálidas.
  • Cabeza y cuello: Un pasamontañas o un tubo para el cuello transpirable es superior a un gorro grueso.
  • Hidratación y Alimentación: La deshidratación y las bajas calorías te provocan frío. Beba agua y tenga bocadillos a mano.
  • Ajuste: Las capas no deben restringir el movimiento ni el flujo sanguíneo.

Primero actualiza tus calcetines. Un calcetín bien acolchado, sobre la pantorrilla y que absorbe la humedad, como los calcetines para nieve Stance Poly o Wool OTC, transforma las botas de tolerables a cómodas, liberando el verdadero placer del tiempo en la nieve. Una vez que tus pies están calientes, el resto encaja, convirtiendo la tormenta en un motivo para montar en bicicleta.