La clase ejecutiva Dreamliner de Hawaiian Airlines ofrece una experiencia cómoda y agradable a través del Pacífico, particularmente para aquellos que pueden aprovechar sus rutas limitadas pero en expansión. La aerolínea combina la hospitalidad hawaiana con comodidades modernas para viajes de larga distancia, con suites privadas, menús sabrosos y disponibilidad de premios relativamente accesible. Sin embargo, la experiencia no está exenta de inconvenientes: la selección de bebidas parece estándar en lugar de premium, y la falta de Wi-Fi a bordo sigue siendo una omisión notable.
La evolución del servicio de larga distancia de Hawaiian
Hawaiian Airlines ha entrado recientemente en el mercado de larga distancia con su flota Dreamliner, que actualmente consta de cinco aviones. La aerolínea está ampliando estratégicamente sus rutas en asociación con Alaska Airlines, que está en proceso de adquirir Hawaiian. Ya se han lanzado nuevos vuelos entre Seattle y Tokio/Seúl, con servicios a Londres y Roma programados para mayo. Esta expansión es un movimiento deliberado para competir de manera más efectiva en los viajes transpacíficos y transatlánticos.
Comodidad y diseño de cabina
La cabina de clase ejecutiva del Dreamliner está diseñada en torno al concepto “leihoku” (guirnalda de estrellas), con una paleta inspirada en los paisajes hawaianos. Las suites Adient Aerospace Ascent ofrecen puertas de privacidad, acabados coloridos y asientos ajustables que se reclinan hasta quedar planos.
La distribución de la cabina es 1-2-1, con asientos individuales a los lados y pares en el centro. Los asientos tienen 21 pulgadas de ancho e incluyen apoyabrazos móviles para mayor espacio. Hay enchufes de alimentación universales y plataformas de carga inalámbrica disponibles, aunque los puertos USB-C están notablemente ausentes. Los asientos se reclinan hasta 77 pulgadas en modo reclinado.
La cabina cuenta con ropa de cama suave de Noho Home, que incluye fundas para asientos, almohadas y edredones livianos. Los asistentes de vuelo ofrecen kits de comodidades con máscaras para los ojos, calcetines y productos para el cuidado de la piel Loli’i. Sólo hay dos baños para 34 pasajeros, lo que puede provocar congestión durante las horas punta.
Servicio de comidas y bebidas
El servicio de comidas de Hawaiian Airlines es lo más destacado, con menús que se pueden reservar con anticipación (aunque la disponibilidad no siempre está garantizada). La aerolínea ofrece opciones de fusión japonesa, vegetariana y hawaiana, con aperitivos, platos principales y postres servidos en un carrito.
El menú de fusión hawaiana incluye sopa agridulce, ensalada de espárragos y costillas estofadas con risotto de cebolleta. La carta de vinos incluye champán, prosecco, chardonnay y pinot grigio. La selección de bebidas es adecuada pero carece de las ofertas premium que se encuentran en otras aerolíneas.
Entretenimiento y conectividad
El Dreamliner cuenta con pantallas táctiles de 18 pulgadas con una amplia gama de películas, programas de televisión y música. También hay disponibles controles remotos con cable. Sin embargo, el Wi-Fi a bordo no está disponible actualmente, lo que supone un inconveniente importante para los viajeros que dependen de la conectividad durante los vuelos.
Reserva y costo
La reserva en clase ejecutiva de Hawaiian Airlines se puede realizar mediante efectivo o canje de puntos. Los vuelos de ida de Tokio a Seattle cuestan alrededor de $3,320, pero la disponibilidad de premios en los puntos Atmos Rewards de Alaska Airlines puede reducir el costo a 95,000 puntos más $54 en impuestos y tarifas. Alaska Airlines es un socio de transferencia 1:1 de Bilt, y los puntos Marriott Bonvoy se pueden transferir en una proporción de 3:1.
Pensamientos finales
La clase ejecutiva Dreamliner de Hawaiian Airlines es una oferta sólida, particularmente para quienes vuelan en sus limitadas pero crecientes rutas de larga distancia. Las cómodas suites, la sabrosa comida y el ambiente de inspiración hawaiana crean una experiencia placentera. Sin embargo, la ausencia de Wi-Fi a bordo y la selección de bebidas estándar impiden que alcance el estatus de primer nivel. En general, es una opción sólida para los viajeros que buscan un viaje refinado a través del Pacífico.
