Las secuelas de una trágica colisión en la pista del aeropuerto LaGuardia (LGA) el domingo por la noche, que provocó la muerte de dos pilotos y múltiples heridos, se ha visto ensombrecida por un renovado escrutinio sobre el limitado dominio del idioma francés del director ejecutivo de Air Canada, Michael Rousseau. El incidente, que involucró a un Air Canada Jazz CRJ-900 y un camión de bomberos, ha provocado indignación en Quebec y más allá, y los pedidos de renuncia de Rousseau han aumentado debido a lo que muchos perciben como una falta de respeto deliberada y repetida hacia la comunidad francófona.
La última controversia: una declaración en video solo en inglés
Tras el accidente, Rousseau publicó un mensaje en vídeo abordando el incidente. Lo más importante es que el mensaje se entregó íntegramente en inglés, con sólo un breve “bonjour” al principio y “merci” al final. Esta omisión ha encendido la ira, sobre todo porque el vuelo partía de Montreal y uno de los pilotos fallecidos era un quebequense francófono.
Canadá opera bajo una Ley de Idiomas Oficiales, que exige comunicación bilingüe por parte de instituciones y compañías federales como Air Canada. La falta de traducción al francés del vídeo no es simplemente un descuido; representa un patrón de comportamiento que ha generado críticas durante años. El Comité de Idiomas Oficiales de Canadá ya exigió una explicación a Rousseau.
Una historia de insensibilidad lingüística
Este no es un incidente aislado. En 2021, durante su primer discurso importante como director ejecutivo, Rousseau habló durante 26 minutos, de los cuales solo 20 segundos en francés. Cuando un periodista le preguntó sobre su mínimo dominio del francés, inicialmente pidió que la pregunta se repitiera en inglés y luego afirmó: “He podido vivir en Montreal sin hablar francés, y creo que eso es un testimonio de la ciudad de Montreal”.
Tras la reacción violenta, Rousseau se comprometió a mejorar su francés, pero la última declaración en vídeo sugiere que se han logrado pocos avances. Air Canada ha defendido a Rousseau afirmando que “sentía que era importante dirigirse personalmente… a los afectados” y que se proporcionaron subtítulos para garantizar la accesibilidad. Sin embargo, los críticos argumentan que esta justificación no aborda la insensibilidad cultural subyacente.
Reacciones políticas y públicas
El incidente ha provocado la condena de figuras de alto perfil. El líder del bloque quebequense, Yves-François Blanchet, argumentó que Rousseau “se ha descalificado claramente para el cargo que ocupa”. Incluso el primer ministro canadiense, Mark Carney, intervino y calificó el vídeo de “falta de compasión”.
El momento es crítico porque el lenguaje está profundamente entrelazado con la identidad y el panorama político de Quebec. El debate sobre los derechos lingüísticos suele ser intenso y los desaires percibidos pueden rápidamente convertirse en grandes controversias.
Preguntas sobre el liderazgo de Rousseau
El renovado escrutinio plantea dudas sobre la viabilidad continua de Rousseau como director ejecutivo. Los observadores señalan el fuerte liderazgo de otros ejecutivos de Air Canada, como Mark Galardo y Mark Nasr, sugiriendo que Rousseau puede ser un líder ineficaz.
Algunos conocedores de la industria especulan que Ben Smith, ex presidente de Air Canada y actual director ejecutivo de Air France-KLM, debería haber sido retenido en el puesto más alto. El bajo perfil público de Rousseau y sus repetidos errores sugieren una falta de visión estratégica y habilidades de comunicación cruciales para un director ejecutivo moderno.
Conclusión: El último error lingüístico del director ejecutivo de Air Canada ha expuesto una vez más un problema cultural profundamente arraigado dentro de la empresa. Si bien el foco principal debería ser un accidente trágico, la insensibilidad de Rousseau hacia los canadienses de habla francesa ha reavivado los pedidos de su destitución, planteando serias dudas sobre su viabilidad de liderazgo a largo plazo.
