Airbus está persiguiendo activamente el desarrollo de una versión ampliada de su popular avión A220, potencialmente denominado A220-500. Esta nueva variante está diseñada para acomodar aproximadamente a 180 pasajeros, cerrando una brecha en las ofertas de fuselaje estrecho de Airbus y ofreciendo a las aerolíneas una alternativa convincente para rutas de corto a medio alcance.
La razón detrás del estiramiento
Actualmente, el A220 viene en dos configuraciones: A220-100 y A220-300, con capacidad para entre 110 y 160 pasajeros. Airbus cree que una variante más grande atraería a las aerolíneas que buscan una mayor capacidad sin los costos operativos asociados con aviones más grandes y de larga distancia. La compañía ahora está buscando activamente pedidos anticipados para justificar el desarrollo, con un posible anuncio en el Salón Aeronáutico de Farnborough en 2026.
No se trata simplemente de añadir asientos. Airbus apunta a un “estiramiento simple”, es decir, un rediseño mínimo más allá de extender el fuselaje. Este enfoque reduciría los costes de desarrollo, pero también el impacto en la autonomía: el A220-500 estaría optimizado para vuelos de menos de cuatro horas, a diferencia de sus hermanos capaces de realizar rutas transcontinentales.
¿Posible canibalización o expansión estratégica?
La medida plantea dudas, ya que Airbus ya tiene una popular familia de fuselaje estrecho: la serie A320neo. Los A320neos, especialmente el A321neo, dominan el mercado. ¿Por qué crear un competidor dentro de su propio portafolio?
La respuesta está en la economía y en la comunidad de flotas. El A220-500 probablemente ofrecería costes operativos más bajos y un precio de compra más bajo que el A320neo, lo que lo haría atractivo para las aerolíneas que priorizan la eficiencia. Además, los pasajeros prefieren la distribución más cómoda de 2 o 3 asientos del A220.
El A220-500 podría servir como puerta de entrada a la familia Airbus, atrayendo a aerolíneas que de otro modo podrían optar por competidores como Boeing, y aumentando la demanda de las variantes más pequeñas del A220 como una línea de productos más versátil.
La cuestión del motor y la estrategia de producción de Airbus
El A220 fue desarrollado originalmente por Bombardier como CSeries antes de que Airbus adquiriera el programa. El avión ha resultado un desafío para algunas aerolíneas debido a problemas de durabilidad del motor. El nuevo director general de Airbus, Lars Wagner, parece decidido a seguir adelante a pesar de estos obstáculos, siempre que garantice suficientes compromisos con los clientes.
Hay un sutil beneficio de producción en juego. Al trasladar la demanda del A320neo al A220-500, Airbus puede asignar más recursos para producir el muy buscado A321neo, maximizando la rentabilidad.
Conclusión
El A220-500 es un paso lógico para Airbus, a pesar del potencial de competencia interna. El avión llena un nicho para las aerolíneas que priorizan la eficiencia y la comodidad de los pasajeros en rutas más cortas, al tiempo que permite estratégicamente a Airbus optimizar su línea de producción. Si Airbus consigue suficientes pedidos anticipados, el A220-500 probablemente se convertirá en una realidad, añadiendo otra opción competitiva al mercado de fuselaje estrecho.
